Vanesa Tornín

Vanessa Tornín publicó su primer libro en junio de 2020 dándonos a conocer a Adán y Eva.

¿Cuéntanos un poco cómo nace tu afición a escribir?

Siempre digo que empecé a escribir historias en el instituto, hacía protagonistas de ellas a mis amigas más cercanas. Las escribía en folios y después se las regalaba, me gustaba la sensación de poder hacer que ocurriera en ellas lo que yo quisiera, por muy surrealista que fuese. Supongo que ahí empezó todo.

¿Qué tal la sensación de tener tu primer libro en las manos?

Brutal, cuando tuve en las manos por primera vez el libro en papel, reconozco que alguna lagrimilla se me escapó. Nunca pensé que llegara a pasar, es más, Adán y Eva estuvieron guardados en un cajón durante tres años, hasta que me decidí a publicar. Fue como un «ahora o nunca».

¿Podemos ver en tus personajes algo de ti?

En mi opinión, te diría que sobre todo el sentido del humor. También he querido caminar sobre terrenos que conozco para estar más segura, al menos por ser mi primer libro, como el mundo de las autoescuelas o del fútbol. Quizás por eso, las personas que me conocen bien me comentan que la historia es «muy yo».

¿Qué destacarías de la historia?

La importancia de pedir ayuda a tiempo, de entender que, a veces, no podemos con todo solos y no pasa nada. También resaltaría el papel que juega el destino y cómo, nos hace reencontrarnos con personas que deben estar en nuestra vida. Además del amor que hay entre Adán y Eva, por supuesto, que no resulta fácil pero cuando quieres a alguien de verdad, no te queda otra que arriesgar e ir con todo, como se suele decir.

A la hora de editar el libro y ponerlo a la venta, ¿Qué gana la ilusión o el miedo y porque?

Mitad y mitad, al menos para mí. Ilusión porque es algo que te ha salido de adentro, que has creado con todas las ganas del mundo. Y miedo porque no sabes si merece la pena, si es un bodrio y no lo va a leer nadie, aún en caso de ser así y le den una oportunidad… que no sea lo suficientemente bueno. Sabemos que no podemos gustar a todo el mundo, eso es evidente, pero da vértigo lanzarte y que la gente pueda leer lo que sale de tu cabeza.

¿Qué pensaste justo antes de leer las primeras reseñas?

Más o menos lo que te he dicho en la pregunta anterior: que no le iba a gustar a nadie. Soy bastante positiva, o lo intento, en casi todos los aspectos de mi vida, menos en este. Prefiero sorprenderme para bien y que no sea al revés, tener expectativas altas y llevarme un chasco.

Hace poco salió una segunda edición, ¿qué cambios podemos encontrar en ella con respecto a la primera?

Básicamente, la corrección de cosillas que eran necesarias y que, cuando publiqué el libro por primera vez, no conocía. Vas aprendiendo, haciendo lo que se puede por mejorar y cuidar los detalles. También hemos introducido cosas chulas en cuanto a maquetación, gracias a los chicos de 60gameover que me han ayudado con todo eso, son unos cracks.

¿Volveremos a ver Adán y Eva las páginas de otro libro?

En ello estoy, quiero que sea una bilogía. Un libro más para terminar de contar la historia de Adán y Eva. Algunas personas que lo han leído, me decían que perfectamente podía ser una historia autoconclusiva. Pero me apetecía darles una vuelta de tuerca y hacerlos avanzar en la vida, madurar, como nos pasa a todos.

Si tuvieras que destacar una virtud y un defecto de Vanessa, ¿cuáles serían?

Uf, es la pregunta que más me cuesta contestar, no me gusta mucho hablar sobre mí, pero lo intentaré. Un defecto: la vergüenza, cuando me enfrento a alguna situación por primera vez (como esta fiesta del libro, por ejemplo) lo paso fatal. Después ya remonto y sin problema. Mi amiga también me dice que soy demasiado confiada a veces. Una virtud: lealtad. Voy a muerte con los míos, cuando quiero a alguien, sean familiares, amigos o pareja, lo doy todo. Así me llevo los chascos que me llevo algunas veces.

Si pudieras meterte en un libro y ser un personaje, ¿qué libro eliges y qué personaje?

¡Me lo pones complicado! Tener que elegir solo uno… Cualquier historia romántica, eso sí, con final feliz. Al final, la cabra tira al monte y lo mío son las historias con sentimientos. Pero me mojo y te digo uno, venga: Silvia de «Buscando a Silvia» (Elisabet Benavent). Me he reído mucho con ese libro, llorado y enamorado de sus personajes.