Beatriz Alonso

Hoy vamos a hablar con Beatriz Alonso, autora langreana (Langreo, Asturias) que cuenta con nada más y nada menos, siete novelas en su haber.

Cuéntanos como ha sido para ti, dar ese primer salto y decidir publicar por primera vez. Imagino que habrás sido una lectora voraz y has hecho tus pinitos previamente con los relatos, pero me interesa, sobre todo ese «impulso» que te ha empujado a lanzarte a la piscina y publicar tu primera novela: «Perdida en el viento».

En efecto, Belén,  desde mis inicios soy una escritora de cuentos y relatos con los que participé en infinidad de concursos, unas veces con más suerte que otras. La publicación de mi primera novela era el siguiente paso natural. Con la madurez, despojándome de reparos y temores, di el primer paso y nació Perdida en el viento. 

Siempre has declarado tu amor por la literatura inglesa: Charlotte Brontë, Jane Austen… ¿»El señor de las Orquídeas», puede ser de todos tus libros, el más influenciado por estos clásicos universales?

Amo la literatura en general, pero es cierto que siento debilidad por ciertos autores/as como las que mencionas. Crecí con las obras de Dickens, Lucy Maud Montgomery, Jane Austen, las hermanas Brontë y un sinfín de clásicos, por lo  que mis influencias se pueden entrever con claridad e incluyo guiños a esos títulos que para mí son especiales en casi todas mis novelas.

Tus novelas pueden ser consideradas (aunque sea mucho generalizar) del género romántico, excepto «Espíritus errantes y otros fantasmas, cuentos de Navidad para adultos», que se sale un poco de la norma… ¿Te animarás en un futuro a tocar otros palos?

Aunque huyo de las etiquetas, me han catalogado de escritora de romance pese a la carga histórica que incluyo en mis libros. De todos modos, considero que  todos los escritores somos unos soñadores románticos, independientemente del género que toquemos. El futuro siempre  es un misterio, nunca se sabe, pero me siento muy cómoda con la ficción histórica.      

Son innegables las horas que has tenido que dedicar a la investigación y documentación en algunos de tus libros, ¿Cómo es tu proceso a la hora de sentarte a escribir? ¿Haces esquemas, tienes una libreta con apuntes, escribes un rato todos los días como si fuera un trabajo con horarios… o simplemente esperas a que lleguen las musas?

Yo no creo en las musas, Belén, creo en el trabajo y en la dedicación. Cuando me sumerjo en un proyecto soy disciplinada: estudio, me documento, tomo notas, visito posibles escenarios, tomo fotografías, realizo esquemas físicos y mentales, y escribo determinadas horas  al día  (o a la noche). Algunos días son más fructíferos que otros, por supuesto, pero con una sola frase que sea válida, considero mi tiempo bien empleado.  

Una de tus novelas estrella, por llamarlo de alguna manera, es «La guerrera del valle». ¿Ha sido especial dar forma a personajes como Varadal de Tarna, Nora o el propio Rey Aurelio, teniendo en cuenta que sus historias se desarrollan en nuestra tierra y nos tocan muy de cerca?

La guerrera del valle surgió de la necesidad de dar visibilidad a un rey desconocido como es Aurelio. Su fama no es buena, la Historia le tilda de despreocupado y me gustó el reto de hilvanar su personalidad (de forma ficticia, claro está) y darle  voz como hombre, con sus temores y pasiones. Varadal es un bárbaro, un guerrero curtido en mil batallas con sus propias debilidades  y me resultó más fácil  crearlo,  al igual que a Nora, pues la misma crueldad de la época te guía por lo que debía ser nacer mujer en un período tan oscuro de nuestro pasado.   

Imagino que es como tener que elegir a un solo hijo: imposible. Pero si tuvieras que hacerlo, ¿con qué personaje de todos tus libros te quedarías, o te sientes más identificada, y por qué?

Intento mantenerme alejada de mis personajes, pero es inevitable que te roben una pequeña parte de ti. Si tuviera que identificarme con uno, tal sería vez Catula Prim la que mejor me refleje. Es una chica del siglo XXI, soñadora, un poco alocada y se ve envuelta en periplos inesperados…  yo me meto en  algunos jardines surrealistas y después me pregunto cómo ha sido.

De todo lo que implica el proceso de escribir, maquetar, corregir, publicar, publicitar… ¿Qué es lo que te resulta más difícil?

Todo es complicado, pero el hecho de promocionarme me tira para atrás, no soy hábil en ese sentido. Soy consciente del poder de las redes sociales pero no consigo “soltarme” y tal vez nunca lo haga. Añado que la elección del título es un quebradero de cabeza, te lo prometo.

Para terminar y conocerte un poco más de forma personal, aparte de escribir y leer, ¿qué otras cosas te apasionan?

Mi familia, por supuesto… Veo mucho cine de época, muchas pelis en blanco y negro,  visitar ruinas  en lugares recónditos, los museos, escuchar música de los ochenta y tirar pa’l monte (como las cabras), pero si hay algo que realmente me apasiona es enganchar a los lectores y llevarlos conmigo de viaje a través de mis novelas. 

Muchísimas gracias Belén, por la labor que realizas y la atención que has tenido conmigo. Te envío un abrazo enorme.

Beatriz Alonso