Solinca

Solinca es una autora de poesía a la que descubriremos hoy un poquito más.

Tu afición por la lectura viene desde hace mucho. ¿Cómo diste el salto a escribir?

Es verdad que me aficioné a leer muy pronto, creo que desde el momento en que tuve la capacidad de hacerlo. También escribo desde siempre, tengo algunas cosas, sobre todo cuentos, guardadas desde que era pequeña. Un día me sorprendí a mi misma escribiendo versos, que era algo que nunca había hecho. Desde entonces, descubrí que me sentía cómoda haciendo poesía y las enormes posibilidades que me ofrecía. Después la vida hizo el resto y llegaron los premios y las publicaciones.

Creo que la poesía no solo se escribe para vender, sino también para expresar. ¿Qué nos quieres transmitir en tus poemas?

Estás muy acertada, porque si la poesía se escribiera para vender, poca gente elegiría escribirla. Muy pocos afortunados tienen la suerte de poder vivir de ella o de la escritura en general. Mis poemas hablan de experiencias, recuerdos o simplemente de reflexiones y pensamientos que me genera la vida. No sé exactamente qué es lo que quiero expresar,  pero si sé que tengo la necesidad imperiosa de escribir. Creo que por eso lo hago.

Tenemos un concepto un poco anticuado de lo que es la poesía. ¿Cómo definirías la poesía actual?

Creo que mucha gente piensa en rimas, amor y «clásicos básicos» cuando oye la palabra poesía y un buen poema puede tocar cualquier tema o sumergirte en otras realidades o culturas, a veces muy lejos de la tuya. La poesía no es sólo amor, puede ser un grito desgarrado o hasta un puñetazo encima de la mesa. Quizás en la enseñanza se comete el error de recurrir demasiado a los clásicos. Si la gente jovenconociera opciones más actuales, puede que se aficionaran más al tema. Con esto no estoy desaconsejando la lectura de grandes poetas de siempre, sino que hablo de ampliar miras.

La poesía tiene un número de lectores más reducido. ¿Cómo animarías a los lectores a descubrir este mundo?

Pues dando el salto y probando a beber de varias fuentes. Yo misma siempre leí muchísimo, pero estaba absorta en la narrativa, la poesía rara vez la tocaba. En cuanto la descubrí, ya más mayor, se me abrió un mundo entero de posibilidades que en absoluto me defraudó. Si te gusta leer, existe la poesía adecuada para ti, sólo tienes que encontrar la que resuene contigo.

Cuéntanos un poco de tus libros. Sé que en algunos nos podemos encontrar poemas en bable. ¿Cómo surgió esta iniciativa?

No en algunos, todo lo que yo escribo está en llingua asturiana y no sólo me dedico a la poesía, también escribo cuentos y relatos. De momento los dos libros que tengo publicados son de poesía, pero es muy posible que mi siguiente publicación sea de narrativa. No sólo escribo en asturianu por convencimiento, que también, para mí a la hora de expresar lo que quiero, son sonidos mucho más cercanos a mi realidad. Es mi lengua materna y es lo que me sale más natural.

¿Cómo es la Solinca que se esconde detrás de los libros y de la poesía?

Pues soy una persona con una forma de pensar muy idiosincrática, inquieta y con mucho carácter, que ama la soledad y descubrir nuevos horizontes. Todo lo que escribo me vale un poco para huir de un mundo que no me gusta cómo funciona. Soy muy crítica con la realidad y la poesía es para mí como un desahogo y en la narrativa toco variedad de temas, pero muchas veces me muevo en el terreno de la fantasía para crear realidades alternativas a la que me rodea.

¿Qué libros escoges tú como lectora?

Como autora en una lengua minorizada, la verdad es que la mayor parte de lo que leo es de gente que también escogió el asturianu a la hora de crear. En llingua asturiana existen una gran variedad de autores y lecturas y nos podemos encontrar mucha calidad. En narrativa, por ejemplo, cualquier novela de Sidoro Villa sería recomendable o en poesía voces como la de Lourdes Álvarez, sin olvidar voces más jóvenes que están entrando con fuerza. Me gustaría animar a la gente de Asturies a leer en asturianu, creo que se sorprenderían.

Cuéntanos tus aficiones y alguna característica peculiar, efecto o virtud tuya.

Soy una persona a la que le encantan la naturaleza y los animales, me gusta mucho viajar, más a espacios naturales que a ciudades y además de la lectura, me gusta mucho la música. Soy pagana y para mí la divinidad vive en la naturaleza. Busco mucho aprender y el contacto con esa divinidad, que está presente en los cultos antiguos, por lo que soy una gran aficionada al megalitismo. Para mí son lugares sagrados y puedo recorrer cientos de kilómetros sólo para ver lo que para muchos serían sólo piedras. Quizás esta sea mi mayor peculiaridad.

¿Qué es lo que te animó a participar en Fifilan22?

Además de compartir espacio con grandes creadores a los que admiro, también quería darle espacio a una lengua tan castigada como la mía en un evento que no deja de ser un poco chocante, porque a pesar de celebrarse en mitad de la Cuenca Minera, donde el asturianu está tan presente en la vida cotidiana, si no me equivoco, yo soy un poco el «elemento exótico» y todos los demás escriben en castellano. Aquí, me refiero en toda la comunidad autónoma, existen dos grupos muy diferenciados de autores según la lengua en la que se expresen, que rara vez se juntan o se mezclan. Creo que deberíamos acabar con esta tendencia y tener iniciativas comunes, el enriquecimiento sería mutuo.