Javier Cellino

Hoy conocemos un poco más de Javier Cellino y sus libros.

¿Cómo llega un licenciado en derecho y Geografía e Historia a editar libros de poesía y novela?

Desde pequeño tuve siempre una gran afición a la lectura (mi padre fue un gran ejemplo para mí).  Y lo mismo leía narrativa como poesía. “Miguel Strogoff;  Las aventuras de Guillermo el Travieso o El señor de Ballantrae son algunas de las que recuerdo en prosa. Y Becquer, Espronceda… mis inicios en la poesía.

Once libros publicados, entre los que encontramos poesía y novela, hacia dónde se inclina más la balanza: ¿poesía o narrativa?

Sin duda alguna hacia la poesía. Me considero, sobre todo, un poeta. Amo las iluminaciones, la musicalidad, todo lo inexplicable, misterioso,  de un verso.  De ahí mi preferencia por las distancias cortas: relato, artículos de prensa….

De los premios que has recibido ¿cuál ha sido para ti el más emotivo?

Suele responderse que el primero. Y en parte es cierto. Fue un premio modesto en un ayuntamiento modesto (Sonseca) de Toledo. Pero escuchar una voz que me decía que yo había obtenido el segundo premio fue algo inenarrable (no recuerdo los ríos de sidra que me anegaron ese día). Después vienen los que tienen más altavoz: Gerardo Diego; Leonor; Juan Ramón Jiménez y, cómo no, el de la Crítica de Asturias en 2018.  Si bien, no hay que confundir el altavoz (a veces se apaga pronto) con la ilusión que existe en certámenes más modestos que a veces son un verdadero homenaje al premiado sin ningún tipo de intereses colaterales (La  Fundación María del Villar de Tafalla, es uno de esos ejemplos). Son esos premios que te hacen sentirte como “rey por un día”, y que compensan todos los esfuerzos que hubo que hacer para llegar hasta ese momento.  

Cuando escribe sobre un personaje, en ocasiones, tiende a crearse solo, a ir tomando vida propia ¿Algo de esos personajes que tú creaste se ha quedado en ti?

En realidad, quien se ha quedado ya definitivamente dentro de mí es Julia Alvarado, mi seudónimo y en los últimos tiempos partícipe también de alguna novela.

La poesía no es uno de los géneros con más mercado, ¿Qué le dirías a los lectores en general para que le den una oportunidad a la poesía?

Solo desde la infancia: la escuela y su entorno, será posible formar a verdaderos amantes de la poesía, tanto lectores como poetas en ejercicio.

Si pudieras hacer un viaje en el tiempo y ver alguna escena de la historia para implantarla en tus libros o por curiosidad, ¿a qué época viajarías?

Entre otros escenarios escogería la rebelión de Espartaco, pero con un final bien distinto.

¿Qué les dirías a los lectores para que nos visiten en Fililan22?

Que basta con mirar el menú tan variado y nutritivo que conforma esta fiesta para que nadie se quede sin participar en ella, de una u otra manera.  

Desde un punto de vista más personal, cuéntanos un poco cómo es Javier fuera de los libros y la escritura.

Intento tener siempre un talante abierto y comprensivo hacia los demás, ser amable y afectuoso…  Algunas personas amigas me dicen que soy un tanto o un mucho ingenuo. Leo y escribo todo lo que puedo; paseo; disfruto de mi familia (felizmente mis dos nietos me ocupan mucho tiempo) y los vininos por la tarde (intento que sean solo dos) en compañía de Ana o de la tertulia de amigos. (En todo caso, quienes me conocen bien serán los que mejor puedan otorgarme la puntuación justa).